Paso los días encadenado a un deseo, encarcelado en un sentimiento y no se si es un absurdo o valiente.
Se que ella nunca me pidió que a mi se me encogieran las entrañas cada vez que pienso en ella y nunca pedí permiso para saber si había espacio para mi en su vida, pero quizás es que cada vez voy aprendiendo mas lo que ella es, lo que me obligo a lanzarme a un juego al que, a pesar de haberlo jugado mucho, nunca he sabido ganar.
Puedo reconocer que lo que al principio podría parecer un capricho se ha ido definiendo cada vez mas en un sueño, del que no he querido despertar y del que no he querido saber de realidades, ¿Culpa? ¿Mía por haber caído en algo así otra vez? ¿Suya por no haberme despertado? Es demasiado complejo el buscar culpables, por que en cuestiones del querer todo es demasiado ambiguo.
Todo esto me recuerda a los rancios romances en blanco y negro, en los que el es un enamorado furtivo y ella un enamorada comprometida y la norma suele decir que el furtivo gana el corazón, pero eso es solo pasa cuando es un guion quien determina las acciones, en la realidad nunca puede llegar a saberse el resultado final.
Y ahora, tras sentir la puñalada de una mano invisible, de un cuchillo que yo mismo me he buscado, de un destino que yo solo me he convencido en conseguir, me hallo ante la duda de que hacer:
Dejar las cosas como están, convirtiéndome poco a poco en un estupido ilusionado con una ensoñación que va dejando pasar su vida y las oportunidades que ella brinda.
Ser paciente y esperar a que el destino me de la oportunidad que espero y demostrarme por fin que todo en lo que siempre he creído es verdad y se cumple.
Luchar día a día por conseguir lo que tanto deseo y arriesgarme a acabar siendo despreciado por esceso de atención.
O finalmente rendirme sin haber presentado batalla, por miedo a que las armas que aun no conozco acaben con lo poco que queda de mi.
Son quizás demasiados caminos que dependen de una sola persona, y ademas de una persona que no ha buscado ser la encrucijada de todos ellos.
Estoy muy cansado de seguir el ideal, y estoy harto de que cada vez que creo haberlo encontrado haya algo que me golpee en el estomago y me haga entender que los ideales nunca se cumplen, y poco a poco cedo de nuevo en las mas oscuras estancias del alma.
¿Que hacer? ¿A quien pedir consejo cuando ya no crees en los consejos?
Se que tengo mucho que aportar, que mi sino ha sido y sera encontrar a quien querer y hacer que cuando sus ojos se cierren al final, su ultimo pensamiento le provoque una sonrisa, y que el responsable de esa sonrisa sean todas y cada una de las acciones que yo he llevado a cabo en su vida.
Solo tengo claro una cosa, que la esperanza no existe. Tener esperanzas implica haberse dado por vencido y esa es la peor decepción de todas.
Así que, quizás me encierre un poco mas en mi y a ver si puedo tomar una decisión que no me lleve ni al mas absoluto desconsuelo, ni a la mas extrema de las locuras.
Creo que se acabo la etapa del extremismo y llego el momento de buscar el equilibrio.
No se si aquella que inspira estas palabras leerá esto algún día, pero si así lo hace, quiero que entiendas que palabras de derrota, no implican rendición, que solo yo soy dueño de mis elecciones y que nunca en mi vida he sido tan consciente de que lo que quiero en mi vida es alguien como tu, pero sin saber si todo esto es solo una ensoñación, no puedo arriesgar a gastar la poca fe que me queda en el ser humano.
¿Que hago?
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